Sobre la Sentència del Tribunal d’Apel·lació de Brussel·les

2016 / AR / 2048 de 29 d’Agost de 2018

El Tribunal d’Apel·lació Belga s’ha pronunciat de forma contundent respecte les clàusules d’arbitratge amb caràcter obligatori establertes en els estatuts de la FIFA i UEFA, així com les igualment contemplades als reglaments i estatuts de les federacions nacionals, en aquest cas la belga. 

El Tribunal declara fermament que tot el sistema d’arbitratge imposat per les clàusules federatives en els seus reglaments i estatuts vulneren l’article 6 del Conveni Europeu de Drets Humans així com l’article 47 de la Carta Europea de Drets Fonamentals que, en definitiva, garanteixen el dret a la tutela judicial efectiva i a un jutge imparcial.

Per tant, i d’acord amb la sentència descrita, les federacions esportives, amb independència de l’abast territorial -sempre dins el marc comunitari- no poden imposar un sistema d’arbitratge davant el Tribunal Arbitral que pròpiament considerin, en aquest cas el TAS, atenint-se a submissions generals i obligatòries, sense previ consentiment exprés de les interessades.  

Així s’expressa el Tribunal belga, al respecte1:

«La cláusula arbitral producto de la combinación de las distintas disposiciones estatutarias de las partes, y en virtud de la cual las partes han aceptado, en principio, que el litigio sea competencia del TAS (véase el apartado 31 de la sentencia interlocutoria, en concreto, los artículos 66 y 59 de los estatutos de la FIFA), es general, y no hace referencia en modo alguno a una determinada relación jurídica. 

Es consecuencia de la obligación contraída por el RFC Seraing United en virtud del artículo 37 de sus estatutos de «observar los estatutos, reglamentos, disposiciones y decisiones de la URBSFA, la FIFA y la UEFA», del artículo 66 de los estatutos de la FIFA («la FIFA reconoce el derecho a interponer recurso […] ante el TAS […], para resolver disputas entre la FIFA, los miembros, las confederaciones, las ligas, los clubes […]»), así como del artículo 59.1 y 59.2 de los mismosLas confederaciones, las federaciones miembro y las ligas se comprometerán a reconocer al TAS como autoridad judicial independiente. Deberán garantizar que sus miembros, jugadores afiliados y oficiales acaten las sentencias del TAS», y «Queda prohibida la vía del recurso ante los tribunales ordinarios, a menos que se especifique en la reglamentación de la FIFA […]»), del artículo 61 de los estatutos de la UEFA respecto de ella y del artículo 104 de los estatutos de la URBSFA respecto de ella. 

Así, de manera general se prevé el sometimiento a arbitraje de cualesquiera litigios que puedan sobrevenir entre determinadas partes, incluidos la FIFA, la UEFA, la URBSFA y los clubes de fútbol (entre ellos, el RFC Seraing), pero sin especificar o indicar nada al respecto de una determinada relación jurídica. De esta manera, se recurre al arbitraje del TAS para resolver cualesquiera litigios que puedan sobrevenir entre estas partes, con un alcance general, sin perjuicio de las disposiciones distintas que puedan preverse con relación a litigios de carácter particular. 

Resulta evidente que la finalidad de los promotores de la cláusula es englobar todos los litigios que puedan sobrevenir entre las partes designadas, convirtiéndola en una cláusula general que no puede aplicarse, porque no constituye una cláusula arbitral reconocida por el Derecho belga.»

I conclou en el punt 16 de la Sentència:

«Por cuanto antecede, procede desestimar la excepción de arbitraje alegada por la FIFA, la UEFA y la URBSFA, puesto que la cláusula invocada no se refiere a una determinada relación jurídica y, por ende, no puede ser reconocida como un convenio arbitral en el sentido de los artículos 1681 y 1682, párrafo 1, del Code Judiciaire belga

El procediment de fons ve impulsat pel club belga RFC Seraing amb la finalitat que es reconegui la vulneració de la legislació europea, especialment la contravenció dels referits articles 6 del CEDH i el 47 del CDFUE, respecte els reglaments que prohibeixen totalment els TPO, el reglament sobre el Fair Play Financer i els reglaments disciplinaris de les federacions en la mesura que permeten sancions contra tercers.

Aquesta sentència no és una novetat. El Tribunal d’Apel·lació Belga no és l’únic alt tribunal d’un estat part de la Unió Europea que es pronuncia en relació a l’assumpte de referència, però sí en destaca la seva claredat així com reforça les tesis anteriorment defensades per altres tribunals, entre ells l’espanyol.

En aquest sentit, cal recordar que el Tribunal Suprem espanyol també va pronunciar-se al respecte, en el Cas Roberto Heras, per mitjà de la interessant Sentència de 25 d’abril de 2017:

(…) el arbitraje obligatorio es inconstitucional en España por vulnerar el derecho a la tutela judicial efectiva previsto en el art. 24 (Ss. del TC. de 23 de noviembre de 1995 y de 30 de abril de 1996). En esta última sentencia se dice que “la sentencia del Pleno de este Tribu nal 174/95 ha declarado la inconstitucionalidad y consiguiente nulidad del art. 38,2, pfo. 1º de la LOTT. En ella, el TC se enfrentó al problema planteado, coincidente con el que aquí hemos de responder, acerca de “si resulta conforme a la Constitución, concretamente con sus arts. 24,1 y 117,3 CE, un precepto que establece un sistema de arbitraje institucional e imperativo, en virtud del cual el acceso a la jurisdicción queda condicionado al consentimiento expreso, formalizado en un pacto, de todas y cada una de las partes implicadas en una controversia” (f. j. 3º). Ante ello, se declaró que “la autonomía de la voluntad de las partes -de todas las partes constituye la esencia y el fundamento de la institución arbitral, por cuanto que el arbitraje conlleva la exclusión de la vía judicial. Por tanto, resulta contrario a la Constitución que la ley suprima o prescinda de la voluntad de una de las partes para someter la controversia al arbitraje de la Junta que es lo que hace el pfo. 1º del art. 38,2 . La primera nota del derecho a la tutela consiste en la libre facultad que tiene el demandante para incoar el proceso y someter al demandado a los efectos del mismo. Quebranta, por tanto, la esencia misma de la tutela judicial tener que contar con el consentimiento de la parte contraria para ejercer ante un órgano judicial una pretensión frente a ella” (f. j. 3º).

(…) En el presente caso no consta que el recurrente haya prestado libremente su consentimiento a la sumisión al TAS, pues no se puede considerar que se ha otorgado libremente dicho compromiso si se exige como requisito sine qua non para ejercer su profesión, estando la cláusula compromisoria incluida en un documento de adhesión (la licencia federativa). Que no hay sumisión libre y voluntaria al TAS se evidencia aún más en el supuesto enjuiciado porque no contiene la licencia federativa para el año 2005 dicha cláusula de sumisión. Al estar tutelada la competición internacional en que ha participado el recurrente por el Consejo Superior de Deportes no puede entenderse que la participación en la misma comporte dicha sumisión al mencionado Tribunal Arbitral pues vulneraría nuestro ordenamiento jurídico y la reglamentación de la UCI, al no formar parte de este, no es obligatoria en España.

De la mateixa manera i en termes similars ho va recordar l’Audiència Nacional en la Sentència del Cas Marta Domínguez, de 19 de juny de 2017.

La conclusió que ens porta l’exposat en aquesta breu reflexió, és que el sistema arbitral amb caràcter obligatori i institucionalitzat per part de les federacions esportives, ja siguin internacionals, nacionals com territorials és una qüestió més que discutible jurídicament, que pot conduir a conseqüències molt rellevants, entre les quals, no només la nul·litat de les clàusules estatutàries que així ho determinin i, per tant, els ulteriors procediments arbitrals, sinó que també la possible nul·litat dels laudes emesos pels Tribunals Arbitrals quan aquests hagin pronunciat en casos sobre els que no han concorregut els paràmetres legals de subjecció i matèria expressament reconeguts.

 

Pere Vilà Collmalivern
A Girona, 14 de setembre de 2018